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viernes, febrero 27, 2009

Comentarios

Es una pena que tantas cosas en España sean un despropósito!!! qué le vamos a hacer, no todo podía ser perfecto.
Jesús , hace ya un par de años que sigo tu blog, buscando y encontrando cosas interesantes.
Desde el principio pensé que lo realmente interesante, sería conocerte... y lo dejé en manos del destino, en el cual creo firmemente (es decir, el que nos creamos nosotros mismos cuando hacemos un giro a la izquierda y no a la derecha) pero ayer me acordé especialmente de ti y por eso, por primera vez, te escribo.
Para devolverte el favor, acaso de que no lo sepas ya... han inaugurado en Madrid no hace mucho uno de mis lugares favoritos y que no dejo de visitar, por la información que compartes, cuando voy a NY... Le pain quotidien!! Gracias
Te dejo la dirección:
C/ Fuencarral 95
www.lepainquotidien.es

Encantada de saludarte,
Noelia

Querido Jesús,
No podía dejar de dar algo de mi opinión al respecto de lo que comentas. Es cierto que los arquitectos a menudo se enfrentan con obras extremadamente complicadas donde quedan cosas sin resolver. Sin embargo, creo que la figura de Navarro Baldeweg es bastante indiscutible en el campo de la arquitectura y creo que muchos de los puntos que mencionas pueden deberse a fallos en la gestión del edificio, fallos en la adecuación de espacios a programas o fallos en decisiones tomadas unilateralmente por el cliente promotor que a menudo son impuestas al arquitecto sin que éste pueda hacer mucho por convencer a su cliente del error.
No trato de justificar nada. Simplemente, destaco que muchas veces parece fácil encasillar al arquitecto en la silla del culpable y nos olvidamos de los otros muchos factores que afectan al posterior uso y disfrute de la obra de arquitectura.
¡Un abrazo fuerte!

Estimado Jesús,

El Teatro del Canal es sin duda alguna el mejor edificio de nueva planta construído en Madrid. Los espacios resultantes son abolutamente maravillosos y la integración urbana inmejorable. Estos son aspectos indiscutibles y que alguien como usted ligado al mundo inmobiliario debería apreciar. Si no es así, reconozcamos el buen hacer del portal Idealista, mi enhorabuena. Pero su criterio arquitectónico raya el paroxismo. La sala configurable consta de diversas configuraciones. Todas estudiadas según el uso que se pretenda; desgraciadamente, sacrificar las visuales o la acústica en pro de un mayor aforo no es algo que se le pueda imputar a los arquitectos. Ni que decir tiene que si al público se le hace salir a la calle para ir de un sitio a otro tampoco; puedo garantizarle que esas circulaciones públicas no se proyectaron así. Alguien tendrá que responder a esto. No merece la pena entrar al trapo sobre sus estúpidos comentarios en referencia al granito de los suelos. Sin duda alguna quizás usted los hubiera preferido de terrazo, formica o alguna chapuza similar con las que gracias a dios no nos tienen acostumbrados las plazas de nuestros pueblos.

Atentamente un saludo,

Justo Ruiz Granados

la gente a veces se olvida de añadir ciertos detalles menores que prodrían aclarar el porqué de su postura:
Justo Ruiz Granados
Arquitecto colaborador dirección de obra Teatros del Canal. Estudio Navarro Baldeweg S.L.

@guiart y @Justo Ruiz Granados

Queridos arquitectos,

Acompañé a jesus a dos representaciones en el teatro del canal. Y puedo corroborar que hay cosas en ese mastodóntico edificio que son absurdas de por si. No solo el flujo de personas es un despropósito: la cafetería esta infrautilizada, la distancia de las salas a ésta es kilometrica, -lo que obliga a instalar un rídiculo "carritos de los helados" de bar de feria para consumo entre actos- el acceso desde las taquillas al interior se hace por fuera del edificio, los baños son insuficientes para los aforos a los que dan servicio... Y es tan absolutamente intrincado el recorrido que haces, que tienen que poner hasta tres puntos de información hasta que llegas!!

Con ambos estoy totalmente de acuerdo que la estética de un edificio es opinable. Pero no es opinable la funcionalidad, el uso, que se hace de él. Hoy por hoy, es un desastre. En serio, de verdad, con el corazón en la mano, ¿alguien en su estudio ha hecho el recorrido de un espectador desde, por ejemplo, la salida del metro, hasta la butaca de una de las salas? ¿De verdad? Y si es así, por qué se lo han dejado hacer al pobre becario...

A ambos les concedo el beneficio de la duda que el arquitecto no sea culpable porque le hayan impuesto cosas. Todos tenemos clientes y es cierto que hay veces que imponen cosas que el tiempo termina por darte la razón a ti, que eres el experto. Pero si es asi, si yo fuera él, no hubiera esperado a que esperanza aguirre me echara. Me hubiera ido yo en plan estrella airada.

La razon es bien sencilla: cualquier usuario de ese teatro pensará que el señor Navarro Baldebeg no necesita hacer pis en los descansos de la funcion, le esperan a la puerta del teatro con la entrada en la mano y asi accede directamente a la sala y por supuesto, tampoco tiene sed en dichos descansos. Si el cliente te termina por imponer cambios absurdos, por el bien de tu nombre y la obra que has construido a lo largo de los años, debería, quiza, y solo quizá, haber puesto cierta distancia con este teatro. Es una pena.

Pero vamos, que esto, como todo en la vida, es opinable.

Hemos trabajado en este proyecto con absoluta dignidad e ilusión por hacer bien las cosas. Sería arduo y largo explicar todo el proceso del proyecto. Las dos primeras plantas del edificio deberían ser públicas; y por públicas me refiero a los accesos hacia los patios, cafeterías, librería, etc. En ese sentido el proyecto es muy permeable. Es una clara concesión a la calle, a la gente. La gestión debiera comenzar en las partes altas y opacas del edificio. Al menos ésta era una de las ideas del concurso ganador. Durante el proceso de ejecución del proyecto no hubo ninguna concesión al respecto. Me abstendré de comentar mi opinión personal respecto a estas nuevas circulaciones creadas y su posterior señalética. Baste recordar que nosotros entregamos el proyecto totalmente definido y terminado en septiembre de 2008. Gestionar y poner en funcionamiento un edificio de esta proyección no es tarea fácil pero ya no es competencia nuestra. Imagino que la propiedad actual tendrá sus buenos motivos. De cualquier modo, espero que disfrutemos todos de este maravilloso y nuevo espacio escénico en Madrid.

Estimados Jesús y Daniel:

A todo esto me gustaría añadir algo que me parece preocupante de vuestros comentarios.

Creo religiosamente en la importancia de la opinión del usuario en la arquitectura y sobre todo en los edificios públicos, tanto como para considerar esta respuesta como una de sus “responsabilidades “.

Pero precisamente por esto, para que los “test de usuario” comiencen a ser indicadores reales de lo que sucede en la arquitectura pública de una vez por todas, y que las administraciones que emplean a la arquitectura como meros estandartes políticos sin importarles en sus vaivenes a quién o qué dejan por el camino, es necesario que las críticas se documenten y se ajusten a la escala de lo que uno está hablando. Porque de otra manera, resultan imágenes un tanto grotescas y desenfocadas que en absoluto pueden ser empleadas como tales indicadores, (además de perjudicar a quienes con mucho esfuerzo hacemos la arquitectura pública posible).

Y con lo de la escala me refiero a que de los edificios, aunque también, no se puede decir que son una “chapuza” porque sus acabados o sus baños o la circulación hacia los mismos nos gusten más o menos. También es preciso separar, como bien dicen Miguel y Justo, y por respeto a cada parte, su mala gestión una vez terminados de lo que son o pueden ser por si mismos. Y así podría seguir un rato bien largo …
(¿Alguien se atreve a criticar la filarmonica de Berlin porque las cubiertas de sus lucernarios son de uralita con la que se hacen las casetas de aperos de las huertas?)

Lo que me parece preocupante, es que estos comentarios de un usuario que en absoluto es el “usuario medio” sino de personas con demostrado criterio, lejos de contribuir a que casos tan aberrantes como éste dejen de pasar, echan más leña a un fuego, que no comparten ni profesionales ni usuarios y que precisamente por ser público, es responsabilidad de todos.

A pesar de que salas pequeñas y muy potentes como el caso de el Canto de la Cabra se cierren, lo cual sin duda es un gran pérdida, no vamos a dejar de alegrarnos porque Madrid ahora tiene una de las mejores salas configurables de Europa, no es así?.

Espero que tengáis la oportunidad de pasear con más calma por los fantásticos espacios que albergan los Teatros del Canal, que no han perdido en absoluto su verdadero significado a pesar de todas las zancadillas económico-políticas ( y que no sólo son para circular hasta el baño). Y que tengáis la suerte de ver un espectáculo en el que se saque partido a esa sala configurable, que es un autentica y precisa máquina escénica (si, esta de las mallas de cercado de vacas), o que escuchéis un buen concierto en una de las salas con mejor acústica de España, para cuestionar entonces si el edificio "vale lo que cuesta".

Y sobre todo, espero que cuando esto pase, también nos lo contéis aquí.
Estaremos esperando….

Estoy absolutamente de acuerdo con el comentario de Elena, que hace referencia a la importancia del conocimiento sobre un tema de modo previo a su crítica. Sé de sobra que Jesús y Daniel no tienen nada en absoluto de "usuarios medios" sino que se distinguen por su actitud positiva, abierta, formada y comprensiva hacia el buen diseño y la innovación en todos los campos. Estoy convencido de que ambos volverán y apreciarán cosas que antes no habían descubierto y entenderán que se trata de un gran edificio. Sé que la equidad de Jesús, cuyo buen juicio y sana actitud hacia todo lo que le afecta es insuperable, le llevaría a comentarlo sin la necesidad de que nadie le incitara a ello.

Además, aprovecho para puntualizar, mi querido Daniel, que un arquitecto dirime y lidia no sólo con aspectos estéticos, sino con componentes mucho más complejos, sociales, económicos, técnicos, estructurales y humanos entre otros, que dejan la estética como un componente paralelo y, a menudo (y en especial, en casos de edificios tan complejos) de menor relevancia en el panorama general de la obra construida. Si sólo nos dedicáramos a lo estético, seríamos artistas. Y de eso nada: nuestra profesión es infinitamente mas compleja y termina aportando a la sociedad mejoras y valores que muy a menudo no son comprendidos y apreciados por quien no entiendo lo que significa la arquitectura en realidad.

Un abrazo a todos!


No quiero dejar de mostrar con fotos la opinión para, como dice elena, "documentar mis críticas".

Mira por ejemplo como es la zona de acceso y salida a la sala principal. Apenas un pasillo poco más amplio que un pasillo del metro, con techos bajos y por los que tienes que pasar casi rozando con el resto del público. ¿De verdad esto pasa las medidas de seguridad en caso de incencio? ¿Podría salir toda la gente por una de esas escaleras automáticas en caso de pánico?

http://11870.com/pro/teatros-canal/media/72f4ae0

Por poner otro ejemplo, esta es la escueta zona de espera que hay junto a la sala principal para poder descansar en los intermedios. ¿Es esto lo mejor que un gran arquitecto podía hacer? Compara estas zonas con las salas de cualquier gran teatro del XIX ¿Acaso no hemos recorrido un camino hacia descendente? Piensa en los espacios del Liceu de Barcelona, por ejemplo, un teatro que se hizo con gran limitación de espacio pero dónde el arquitecto supo preparar zonas amplias para los intermedios.

http://11870.com/pro/teatros-canal/media/4bfcbf21

La entrada al teatro es confusa. Creo que una regla principal en cualquier teatro es una entrada digna que, desde cualquier punto, sepa focalizar la atención del visitante y de manera sutil atraer. Cuando llegas al Canal te asalta la duda ¿Pero aquí por donde se entra?

En fin. Me imagino que la gestión del proyecto debe de haber sido dura, compleja y llena de sinsabores. No quería con mi comentario señalar culpas de nadie porque no tengo ni idea de dónde ha caído la responsabilidad. Me imagino que ya bastante duro ha debido de ser para el equipo que ha trabajado en la obra. Tan sólo quería llamar la atención sobre la tragedia que supone que un proyecto tan ambicioso, en el que se podía haber hecho algo realmente brillante a nivel mundial, se haya quedado en esto.

Ja,ja. Hombre, tanto como tragedia...
Agradezco la molestia que te has tomado en añadir estas fotos, y en apreciar el trabajo de los que lo hicieron posible, pero me da rabia que, quizas por desconocimiento, no puedas disfrutar de un edificio que sin duda pasará a los libros de la historia de la arquitectura.


pasará a los libros de arquitectura?

bueno... quizá como la torre de valencia...

Ejem, la torre de Valencia es un proyecto fantástico de un extraordinario arquitecto como es Javier Carvajal. ¿Porque "molesta" a la Puerta de Alcalá? A lo mejor es al revés, y engrandece la presencia de la puerta con su presencia, que culmina un eje visual y establece un hito en la ciudad de Madrid, tan carente de ellos.

A veces nos encontramos con que algunos ejemplos construidos condicionan innecesaria o injustificadamente el crecimiento constante de las ciudades que, capa sobre capa, se han ido formando a lo largo de la historia y que van generando una riqueza urbana, social y arquitectónica. La torre y la puerta son componentes de una misma ciudad, establecen sus relaciones y hacen ciudad. Ésta se compone de capas construidas que llevan siglos solapándose. Se trata de una conversación interesante y compleja. Gracias por provocarla, Jesús, y por el trabajo de subir las fotos de 11870.

Elena, tampoco creo que los teatros del Canal pase a los anales de la historia de la arquitectura como un gran edificio. Permíteme esa opinión.

Un abrazo a todos.

Sin duda, la cuestión aquí no es si el proyecto era bueno "sobre" el papel y el producto construido deja que desear "sobre" el suelo.

¿La cuestión es por qué ha pasado esto? ¿Quién o qué mete mano y cambia cosas que la configuración de la obra NO se puede permitir por la estructura propia del edificio? ¿Debería ser ilegal esto? ¿no sería denunciable porque, bajo mi punto de vista, pone en entredicho la obra del artista, en este caso, la obra del arquitecto?

Y por supuesto, estoy con vosotros que es motivo de alegría contar con otro teatro donde poder ver, por ejemplo, un festival de flamenco como dios manda (que es lo que fuimos a ver) y estoy seguro de que veremos muchas cosas buenas.

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