A la hora de ir a un restaurante no me conformo con la primera opción que encuentro. Soy capaz de recorrerme una ciudad entrando en varios hasta encontrar uno que me guste. “Este no que no me gusta la iluminación”, “Aquel no que tiene servilletas de papel”, “El otro tampoco que tiene pinta de no estar limpio”. Habiendo tantos sitios estupendos por descubrir ¿Por qué ir a sitios sospechosos que no lo merecen? En estos años he acabado concluyendo que hay 5 banderas rojas de un mal restaurante. Indicaciones de que el sitio no me va a gustar.
Cuidadito con los sitios sin carta. Puede parecer romántico eso de un pequeño sitio sin carta donde llegas, te cuentan lo que tienen (sin decirte los precios) y te ponen la comida que han hecho ese día. Puede salir bien o puede salir fatal ¿Porqué jugar a la ruleta rusa? Mejor vete a un sitio donde sean transparentes con los precios o preguntar el precio sin tapujos. Esos sitios sin carta suelen tratar fenomenal a los clientes habituales pero a veces se aprovechan del pardillo que va por primera vez (o sea tú), saben que probablemente no vas a volver y pueden pedirte cualquier cantidad de dinero sin derecho a protestar.
No entres donde te inviten a entrar. El centro de un pueblo turístico, la calle principal llena de restaurantes, a la puerta de cada uno de ellos un señor con una sonrisa diciéndote “pase, pase usted, tenemos mesa cómoda”. Mal comienzo. Si un sitio necesita alguien a la puerta para atraer clientes ¿No será que nadie entraría por motu propio? Es difícil encontrar un sitio para comer bien en una calle peatonal llena de gente, no necesitan dar un buen servicio para estar llenos y tener negocio. Los sitios abarrotados (pueblos turísticos, centros comerciales, estaciones de tren, etc.) nunca tienen buenos sitios para comer. Súbete a un taxi y vete a otra zona de la ciudad.
Los sitios con autobombo suelen ser un flop. Imagina un restaurante con un gran rótulo en la fachada “Tenemos el mejor centollo de Galicia”. Entras, pides un centollo y es normalito tirando a malo. Te pasan la cuenta por 50 euros. Qué más da que el centollo sea bueno o malo, su negocio es convencer a incautos que pidan centollos. Siempre he tenido malas experiencias en sitios llamados “El Rey del Cochinillo”, “La Cigala de Oro” y cosas similares. Como regla general, cuanto más pomposa sea la fachada y más autobombo se hacen, peor es la comida.
Restaurantes de Celebrities. Hay restaurantes estupendos de Chefs que son verdaderas celebridades, no me refiero a ellos, esos pueden ser magníficos. Me refiero a esos restaurantes de un conocido actor, cantante, presentador de televisión o famoso sin más pero no relacionado con el mundo de la gastronomía. Para que un restaurante sea bueno tiene que estar el dueño al pie del cañón, ¿Cómo va a ser bueno el restaurante de Sylvester Stallone o la Pantoja si están de gira por el mundo? Un restaurante que depende de tener un dueño de famoseo en vez de su comida y su servicio... es un mal inicio.
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Reglas de oro..
añadiría otra bandera roja: no entres nunca en un supuesto restaurante étnico (italiano, francés, chino, etc.) si te das cuenta que en la carta hay errores gramaticales en el idioma del país cuya cocina se supone que representan (eso sí.. si conoces el idioma..)
Publicado por: Emanuele | martes, agosto 25, 2009 en 12:12
como me gusta comer bien ;)
Publicado por: daniel b | martes, agosto 25, 2009 en 12:26
Interesante reflexión :-) Donde probablemente haya más excepciones será con el primer punto.
¿Y banderas verdes?
- Cuando vas de turista no vayas donde te proponen y te anuncian. Averigua los sitios donde van a comer los lugareños.
- Si vas a un restaurante de cocina "exótica" (libanesa, vietnamita, india, etc.), observa que proporción de clientes son de dicha procedencia o de regiones colindantes. Cuanto mayor sea, probablemente mejor sea la comida, y con total seguridad menos artificial y occidentalizada.
Publicado por: Julio Loayza | martes, agosto 25, 2009 en 12:39
No puedo estar más de acuerdo con Jesús y Julio
Publicado por: Eduardo | martes, agosto 25, 2009 en 12:44
Yo creo que hay que mirar 11870.com para asegurarse siempre, ¿no?
Muy buenos consejos de los cuales mi madre los tiene bastante grabados a fuego, lo que pasa es que nunca los había escrito. Se lo diré.
Muy buena la bandera verde de Julio que se podría matizar con lo de que si comen los obreros (mejor si van con el mono puesto) es que es bueno. Aunque no tendrá ningún glamour.
Publicado por: marcos | martes, agosto 25, 2009 en 12:52
Puntualizo "No entres donde te inviten a entrar", yo creo que debería ser "no entres donde te inviten a entrar si estás en una zona turística", en Lisboa descubrimos este sitio increible: http://11870.com/pro/adega-do-teixeira porque el camarero salió a invitarnos a entrar y es uno de los mejores restaurantes que he probado.
Publicado por: pedro | martes, agosto 25, 2009 en 12:59
Es que tener a gente en la calle invitándote a entrar a tal o cual restaurante o bar debería estar prohibido. Pasear por ciertas zonas turísticas es un horror por esta penosa costumbre!
Muy de acuerdo con los consejos!
Publicado por: Eneko Knörr | martes, agosto 25, 2009 en 15:07
bueno , eso de donde te inviten a entrar es dudoso ... en España no es muy habitual pero en la mayoría de ciudades turisticas europeas los sitios para cenar es muy habitual tener alguíen en la puerta, por el contrario los que no tienen son Mcdonals , Pizza hut y fastfood...
Publicado por: barra | martes, agosto 25, 2009 en 16:26
Muy de acuerdo con el post. Las reglas pueden tener excepciones pero se cumplen como norma general.
Publicado por: mpc | martes, agosto 25, 2009 en 18:07
una gran reflexión. lo tendré en cuenta.
Publicado por: sonia | martes, agosto 25, 2009 en 21:22
No estoy de acuerdo con el "no entres si te invitan a entrar" . Puede que sea porque sea nuevo o dificil de ver o de acceder. Este verano, en Santander, nos invitaron a entrar en un restaurante muy cuco que estaba en una casa,.. y daba cierto mal rollo porque no lo veias, pero luego , lo juro , fue el mejor restaurante de todos los que probamos a los largo de toda la semana en santander. Os lo recomiendo, muy curioso y con personal muy amable, La Trigueña o algo asi, por las calles del centro. Carta de dia y de noche, y tablas estupendas!
Publicado por: cristina | martes, agosto 25, 2009 en 23:30
Muy Bueno!!
El primero es muy CLARO! "Como tiene vistas tienden a relajarse..."
Lo mejor es las recomendaciones de los amigos que ya han estado.
Publicado por: Javier Iglesias | miércoles, agosto 26, 2009 en 00:03
No vayas a un chino por favor (de los de aquí, se entiende)
Publicado por: Mcallan | miércoles, agosto 26, 2009 en 00:42
Otra bandera roja.... si tiene mantel y servilletas de tela... mal asunto
Publicado por: Petete | miércoles, agosto 26, 2009 en 03:14
No me parecen mal las banderas rojas que comentas, pero no hay que olvidar que hacen referencia a tus propios gustos o experiencias. Conozco sitios con vistas o gestionados por "famosos" en los que se come estupendamente y el rrato es immejorable.
Tampoco estoy de acuerdo con lo de que si te invitan a entrar, es un mal comienzo. He descubierto más de un sitio encantador a través de este tipo de acercamiento al posible cliente.
Publicado por: Desire | miércoles, agosto 26, 2009 en 09:30
Creo que lo mejor es conocer un poco el restaurante ya que conozco múltiples execepciones para todos los casos: restaurantes con vistas en los que se come super bien, restaurantes que invitan a entrar sin timarte, restaurantes sin carta en los que no pagas más de 30 euros, etc.
Para sitios desconocidos me parece una buena opción.
Gracias por el post y enhorabuena por el blog.
Publicado por: Nacho | miércoles, agosto 26, 2009 en 11:22
como gourmet y gourmand, me voy a permitir tres breves comentarios:
1. no siempre los celebrity chefs son malos, hay chefs que se ganan el pan mas por ser celebrity que por ser chef (f.adria)
2. el bulli tiene grandiosas vistas -tambien evo en bcn...
3.santi santamaria -raco de can fabes- empezo sin carta
por lo demas; totalmente de acuerdo!
Publicado por: jordi | miércoles, agosto 26, 2009 en 15:06
Lo más importante para mucha gente a partir de ya va a ser poderse llevar algo a la boca. Tened un poco de tacto con eso porque poder permitirse ir a un buen restaurante de esos es un lujo al alcance de cada vez menos bolsillos.
Salut!
http://pobleinsubmis.blogspot.com/2009/08/cronica-sonorenca.html
Publicado por: POBLE INSUBMÍS | miércoles, agosto 26, 2009 en 21:32
@Eneko En Bélgica está prohibido que un restaurante tenga a alguien fuera del restaurante invitando a entrar. ¿en España no lo está también?
@Jesus añadiría también otra bandeja roja, no entres en un restaurante que no conoces donde ves poca gente comiendo (sabiduria popular india).
Publicado por: François Derbaix | jueves, agosto 27, 2009 en 08:46
Jesús, parece mentira el terror que tienes a las "clavadas" en los restaurantes con la pasta que tienes. :-) Entiendo que no hay que dejarse timar por el primer listo que se te acerca, pero hay restaurantes con unas vistas tan apelotantes que, hijo, un día es un dia...
Publicado por: Juan | viernes, agosto 28, 2009 en 20:41
Hola Jesus,
Perdona antes de nada que te contacte por este medio, no sé si llegarás tan siquiera a leer este comentario.
Tengo una idea innovadora en internet, que ayudaría a mucha gente que compra y vende casas y creo que el sitio ideal donde lanzarla es idealista.com.
Me gustaría poder enviartela por correo y que la valorases, no te llevara más que unos minutos así que si tienes curiosidad contactame por favor por correo electrónico.
Un saludo
Publicado por: Vicente | martes, septiembre 01, 2009 en 11:31
Jesús, creo que te falta una bandera más roja que roja: NUnca hagas caso de la recomendación de un amigo.... "He estado en un restaurante que se come de la leche". Y la leche que te dan sin que quedes a gusto, también es elocuente y digna de tern en cuenta. Para una posible aproximación al tema
Publicado por: Mikel | martes, septiembre 08, 2009 en 18:49
Sin ánimo de ser pedante ni talibán ortográfico: es "motu proprio" y sin la conjunción delante.
Publicado por: Anónimo | jueves, septiembre 24, 2009 en 16:05