"Lo bueno del capitalismo es que te puedes quedar lo que ganas"
Eso me decía mi guía de Vietnam cuando le preguntaba por las diferencias entre la situación actual y hace 10 años: que lo bueno del capitalismo es que te puedes quedar lo que ganas, antes el estado se lo llevaba todo y no había incentivo para trabajar.
Vietnam ha crecido la última década a una media del 7,5%. Se nota por todas partes que es un país optimista dónde la gente tiene ganas de trabajar, salir adelante, aprender y prosperar económicamente.
El gobierno quiere convencer al resto del mundo que "Vietnam es un país, no una guerra", el partido comunista es hoy fervientemente capitalista. Los mercados en las ciudades están llenos de gente que se entregan con furia a una actividad económica que hace escasamente 10 años era ilícita: tener una empresa privada.
Es bueno venir a países así para darse cuenta del valor de cosas que tomamos por asumidas, como la libertad de empezar un negocio o la libertad de viajar libremente.
Aunque lo de que te puedes quedar lo que ganas no es exacto. A nivel fiscal Vietnam ha optado por tener un sistema fiscal de tasa única (flat tax), la gente que ingresa menos de 1.000 US$ al año no paga nada, aquellos que ingresan más, pagan un 5%. Este sistema fiscal es muy parecido al adoptado por muchos países de Europa del Este. La gente con ingresos por debajo de la media no paga impuestos (en Vietnam la gente gana de media una cuarta parte de lo ganan que en China, según el Economist), los demás pagan con un sistema que elimina la complicación y deja las desgravaciones al mínimo. El sistema de tasa única era quizá la mejor idea del programa económico del psoe en 2004. Lástima que al final les entrase el miedo y no se animasen a implantarlo. En España hay demasiada gente viviendo de la complejidad de los impuestos. Nuestra economía ganaría mucho en eficiencia con un sistema fiscal más limpio, sencillo y fácil de entender.
Hablando de lo que oígo por la calle, me encantó lo que me dijo este limpiabotas de Hanoi. Al verme me dice con gestos: "¡Cómo puedes ir con unos zapatos así sin limpiar!". Siempre me ha dado apuro que nadie me limpie los zapatos, me parece algo antiguo con un punto clasista, pero no soy nadie para juzgar su negocio. Me dice que me los limpia por 1 dólar. Acepto con una sonrisa sin negociar a sabiendas que me cobra el doble o el triple de lo normal, pero para eso soy un turista extranjero. Cuando me los está limpiando va chapurreando en inglés:
- ¿Sabes? en Hanoi hay muchos limpiabotas, no es un negocio fácil, no, nada fácil, mucha competencia. Para salir adelante en esto tienes que ser bueno, pero tienes suerte... ¡yo soy el mejor limpiabotas de Hanoi!
Me encantó su autoconfianza y sus ganas de trabajar, recorriendo las calles con sus trastos en una bolsa, a la caza del cliente. A este chaval y a este país les va a ir bien, con una actitud así ante la vida no te puede ir mal. Al final le pagué 2 dólares y le pedí permiso para tomarle una foto, debió pensar que estoy loco y se fue riendo.
A mí también me da bastante apuro que alguien me limpie los zapatos. Sólo he cedido una vez, en Granada. Después de dos días en la playa, sin cambiar de calzado, aquello daba pena. Pero el limpiador no era tan simpático como este niño vietnamita. Qué majete!
Publicado por: jose del moral | sábado 3 de mayo de 2008 a las 14:10
La primera vez (y única) que estuve en Marruecos (Casablanca) me sucedió algo parecido con los limpiabotas, me parecía algo casi obsceno, pero me di cuenta que le tenía que "pagar por su trabajo, no darle una limosna", al final fue lo más reconfortante del día.
Respecto "al empuje" que tienen por allí, los asiáticos me refiero, es lo que más me impactó de mi primera (y única) visita a China.
Estoy contento por coincidir contigo, alguien con tan buen tino, en este par de puntos.
Publicado por: Leo Borj | domingo 4 de mayo de 2008 a las 0:08
Los más interesados en no modificar el sistema fiscal son los propios miembros del gobierno, pues con el actual pueden "bajar los impuestos" y sin embargo recaudar más.
Lo de que te limpien los zapatos puede parecer denigrante, pero tener que servir una cerveza o la comida a alguien que no es más que tú también podría serlo. Ese es el origen de las propinas: se le pagaba al pobre camarero un extra por lo ingrato de su empleo, para que él también pudiera tomarse una cerveza.
Reflexiona sobre esto la próxima vez que no dejes propina.
Publicado por: marmolillo | domingo 4 de mayo de 2008 a las 21:45
Es verdad, qué guay, un niño de menos de 12 años trabajando en la calle, en lugar de estar en el colegio. Por qué no implantamos ese sistema capitalista aquí? mmmm....
Publicado por: unocualquiera | lunes 5 de mayo de 2008 a las 0:43
lo malo del capitalismo es...África.
La OMC, OIT, FMI, BM... ,todos buenos capitalistas, esforzándose para que otras siglas como EEUU o Europa saquen buen provecho de las materias primas y de la mano de obra barata.
No hay que olvidar que el hambre, la malaria, el SIDA, los diamantes de sangre, el turismo sexual, la explotación laboral, la esclavitud son también fruto del capitalismo.
Solo el Capitalismo ha permitido, gracias a la especulación, que cada uno se quede con el doble o el triple de lo que ha ganado.
Y perdona Jesus, pero lo de que un niño de 12 años te limpie las botas, espero que no te retrate. Una vergüenza
Publicado por: Urbano | lunes 5 de mayo de 2008 a las 21:52
#Marmolillo, yo tenía entendido que las propinas se entregaban para compensar la parte variable del trabajo que hace un camarero, si tiene mucho trabajo cobrará más en propina, sino tiene mucho trabajo pues no cobrará tanto.
Bueno, a los que criticáis que Jesus se dejara limpiar los zapatos es que habéis viajado poco, y culpar al sistema capitalista de ello me parece ridículo, pasaros por Cuba, a ver quién no pide dólares...
En Rep. Dominicana, donde resido actualmente, existen muchos limpiabotas, la mayoría son niños haitianos, escapan de su país por las pésimas condiciones de vida allá, ojalá pudieran estar escolarizados, pero muchos son hijos de prostitutas que solo quieren algo de dinero para comer.
Slds.
Publicado por: dani | martes 6 de mayo de 2008 a las 0:07
Dani, el origen de las propinas (en el siglo XVIII) es ese, ahora hay sitios donde incluso no se paga sueldo, y el camarero sólo cobra lo que obtiene de las propinas.
Llevarse las manos a la cabeza porque un niño de 12, 10 u 8 años limpie zapatos en un país con la cuarta parte de la renta per cápita de China es tener una idea del mundo propia de un niño de 8, 6 ó 4 años. Eso sí, un niño del primer mundo.
Publicado por: marmolillo | martes 6 de mayo de 2008 a las 9:15
Me dio una pena enorme en Estambul un anciano decrépito con una báscula mugrienta en la calle. No pedía limosna, la báscula era su sustento. Le dí algo de dinero y me subi en su báscula, ni mire cuanto pesaba, solo me acordaba de mi abuelo que había muerto unos meses antes y me dieron ganas de llorar. También había niños limpiabotas con una picardía tremenda, te pedían no 1 dolar o 1 euro, si no 10. Al final les dimos 5 pero a mi pareja le dejaron las botas de 3 colores... En fin, es triste.
Publicado por: Victoria | martes 6 de mayo de 2008 a las 13:03
El verano pasado tuve la oportunidad de pasar 15 días en China: Beijing, Xian y Shangai. A pesar de la contaminación y la miseria, Asia es un continente fascinante al que estoy deseando regresar y al que recomiendo viajar a todo aquel que no lo conozca.
un saludo a todos
Publicado por: Sara | martes 6 de mayo de 2008 a las 17:32